Lo divertido es seguir inventando

15 09 2007

Muchas veces me pregunto (a veces varias al año) ”Y, como llegué hasta acá?” refiriéndome a mi carrera laboral / profesional / entrepreneur.

Cuando me hago la pregunta automáticamente viene a la memoria la imagen del momento en que estaba en la cocina de mi casa a punto de cumplir 18 años y terminando la secundaria. Tenía que elegir que carrera iba a seguir, y la verdad en ese momento me lo tomaba muy en serio y como algo que iba a definir mi camino para el resto de la vida. Pero realmente era un dilema, por que sabía lo que quería hacer, pero no sabía que quería estudiar.

En aquel tiempo, estaba enfrascado en escribir algunos cuentos cortos y novelas, me encantaba también desarrollar juegos de computadora o programas para facilitarme alguna tarea, también soñaba con “leer” la mente de las personas aunque me costaba mucho relacionarme. La contabilidad me resultaba la matería más facil y casi un hobbie, pero me parecía muy agresiva la idea de pasarme la vida viendo balances.

Básicamente que hice. Agarré la guía de carreras universitarias y la leí un par de veces. Descarté las carreras que si o si no iba a seguir (medicina, abogacía y arquitectura ) y anoté cerca de 5 carreras que si me interesaban en una hoja. Después recorté los nombres de cada una, los hice un bollo y lo heché a la suerte.

Entre Economía, Psicología, Comunicación, Cine y Tecnología, 2 de 3 salió la última.

Lo que creía, era que cualquiera de estas carreras me dejarían tiempo libre para hacer realmente lo que quería: escribir, inventar y aprender a partir de relacionarme con las personas.

Entonces luego quedaba elegir la Universidad, la cual debía estar al alcance de mis posibilidades, darme tiempo para trabajar y un rato para mi vocación….

En Diciembre del 96 estaba trabajando de cadete en una aseguradora multinacional de origen italiano y en marzo del 97 empezaba mi primer año en la Facultad de Ingeniería de la UAI.

Muchas cosas pasaron del 97 al 2000 pero la cuestión es que para comienzos del milenio había dejado la facultad y mi último trabajo para dedicarle tiempo completo a mi propia empresa que ya tenía 10 clientes y 3 empleados.

La cuestión es que cada vez que me pregunto “Y… como llegué hasta acá?”, creo que estaba predestinado, podría haberme tocado Psicología o Cine en vez de Tecnología pero mi vocación era emprender mi propio camino y no dejar de pensar en que hay de nuevo para hacer ahora.